“Viajar te ayuda a forjar tu personalidad” – Entrevista a Daniel Richter

Genesis Celis | 16 noviembre, 2014

Con espíritu aventurero y determinado, Daniel Richter se encaminó a su objetivo: crear una red de conocidos alrededor del mundo que se extiende con cada viaje. A Daniel, de 27 años, lo mueve el buscar descubrir qué es realmente importante en la vida; además de otras razones como curiosidad, diversión, aventura o simplemente “hacer algo diferente”. Escapar del mal clima y disfrutar el lado tropical del mundo son sus buenos criterios para continuar viajando y conociendo lugares. Daniel halla una buena oportunidad en sus andanzas para forjar su personalidad, allí valora el gran disfrute que le produce cada recorrido, además de tomar ideas e impresiones de otras culturas. Para él estas experiencias “valen más que cualquier otra cosa que se compre con dinero”.

Ficha

Daniel Richter, 27 años,

Cuidad Natal: Stuttgart, Alemania

Vive actualmente en Berna, Suiza

Se desempeña como Ingeniero Ambiental

Ha viajado a:

– EEUU/Canada, Michigan, Detroit, Niagara Falls (2003) Programa de intercambio
– Dubai, Suráfrica (2010)
– Malaysia (Borneo), Indonesia, Thailand, Cambodia (Angkor Wat Temples), Phillipines (2010/2011)
– Canada, Newfoundland (2011)
– Canada, Newfoundland (2012)
– Canada, Newfoundland (2012/2013)
– Malaysia, Thailand, Singapore (2013)
– Malaysia, Thailand (2013)
– Costa Rica, Panama (2014)

-Venezuela (2014)

Y a otros países:

Inglaterra, Francia, España, Italia, Suiza, Alemania, Austria, República Checa, Eslovenia, Croacia, Turquía, San Marino y Países Bajos.

 Su retórica de vida:

“La pregunta que me hago es: ¿qué harías si tu esperanza de vida es limitada? Saldría a ver y a explorar el mundo lo más que pueda y trataría de ser la mejor persona que pueda ser…”

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¿Cuándo comenzaron los viajes?

D: Todo comenzó cuando viajé a través de un programa de intercambio. Al principio no fue de mochilero pero empecé a viajar por mi cuenta a los Estados Unidos cuando tenía dieciséis años. Me enviaron a un programa de intercambio en Estados Unidos y me quedé con una familia en Detroit.

Allí fue cuando comencé a pensar, está bien, tú puedes ir afuera, y aún así con dieciséis años tú puedes vivir con otra familia. Fue más difícil al principio tomar esta decisión, dejar tu lugar seguro e irte, empezar a viajar. Ese fue mi primer viaje, eso me inspiró a viajar más y entonces me tomó un par de años viajar otra vez.

 ¿Cómo comenzó la vida de mochilero?

D: Mis próximos viajes fueron en el 2010, tomé mi mochila y dije: ‘me voy a Sudáfrica, sólo para explorar algo nuevo’.

¿Viajaste allí solo?

D: Sí, yo conocía a alguien allí y, por eso, no tuve tanto miedo. Luego me quedé un par de días en Dubái, lo cual fue también una gran experiencia fuera de mi zona de confort, ya no era el mundo occidental, ya no era el mundo europeo.

Dubái es árabe, árabes con turbantes. Europa y los Estados Unidos es algo parecido, también Canadá es parte del mundo occidental. Pero Dubái y Sudáfrica es completamente diferente a Europa.

 ¿Cuál fue la impresión que dejó en ti este cambio de ambiente?

D: En Dubái me sorprendió que cualquier cosa fuera muy funcional, ellos gastan mucha energía, como una parada de autobús con aire acondicionado que vi. Cuando caminaba por las calles vi los carros más costosos, muchísimos de ellos.

¿Cuál es la diferencia más notable entre viajar como turista o estudiante de intercambio y viajar como mochilero?

D: Como mochilero eres definitivamente más libre, tú escoges a dónde quieres ir. Eso también depende de cómo viajes, si viajas solo por tu cuenta o si viajas en grupo.

En grupo es bueno pero en cierto modo los otros te limitan, siempre estás en la necesidad de estar cerca del grupo, de ir a este o aquel lugar, aún así quieras de verdad ver otra cosa. Cuando vas por tu cuenta, haces lo que quieres.

¿Alguna experiencia impactante en tus viajes?

D: Una experiencia que encuentro realmente impresionante fue el salto en Bungee en Sudáfrica, el puente de Bungee más alto del mundo. Fueron 216 metros y salté de ese puente, fue impactante. Definitivamente la experiencia más cool de mi vida.

Tenía que escoger entre saltar de un avión o saltar de un puente, entonces decidí que saltar de un puente es aún más aterrador porque estás más cerca del piso.

Foto de Daniel, Margarita- Venezuela

Foto de Daniel, Margarita- Venezuela

¿Cómo escogiste tus primeros viajes?

D: No tenía mucho dinero como estudiante y quería estudiar en otro lugar, hice unas pasantías en Malasia gracias a un profesor que tenía relación con esa universidad. Fue un mes de puro trabajo y luego dos meses y medio de viajes como mochilero. Estudié ingeniería ambiental en la Universidad de Sttugart, en Alemania, y en un punto debía hacer una pasantía de mi estudio, entonces decidí que la quería hacer en Malasia. También quería mejorar mi inglés. Trabajé allí en una planta de biogás. Una de las mejores experiencias de mi vida, lo haría de nuevo.

Es algo muy interesante, tú vienes de un mundo europeo y estás acostumbrado a él, cuando sales de allí, ves lo que es diferente, por ejemplo, las diferentes relaciones, Malasia está altamente influenciada por musulmanes.

Podría decir que no hay discriminación, pero no es verdad. Definitivamente no es verdad.

 ¿Cuáles países has visitado y cómo eliges el próximo país que visitarás?

D: He viajado más en Asia, como Malasia, Filipinas, Camboya, Tailandia, Singapur, Indonesia. Muchos países están por ahí, cerca unos de otros. Tuve mi apartamento en Malasia; hice amigos durante ese tiempo.

En Malasia me quedé por seis meses, pero en esos seis meses pude viajar a esos lugares. En Asia, volar es muy barato. Es muy, muy, fácil viajar. Creo que es más difícil aquí (Suramérica), mucho más costoso.

Debo decir, volví a Malasia y a Tailandia dos veces luego, y entonces decidí que hay más por ver en el mundo, y conocí a muchos viajeros.

Cuando regreso a casa, estoy también interesado en viajar y en preguntarle a la gente a qué lugares les gustaría ir, a cuales han estado ya. Si conoces a un viajero, puedes debatir sobre los lugares. Conocí a un tipo que me dijo que estuvo en Botsuana y dijo que era el lugar al que yo debía ir.

 ¿Te identificas con la gente y las culturas que visitas?

D: Parte de mí definitivamente lo hace, cuando viajo salgo de mi zona y conozco muchas cosas diferentes, también conozco muchas cosas buenas de cada país.

En mi personalidad también, cambia mi personalidad también en cierto modo. Como europeo tu siempre vez que no hay muy buena comunicación. Nos sentamos en un tren y no hablamos con nadie.

En Costa Rica la gente es más de mente abierta, más amigable; quieren saber de dónde viajes, qué haces, te hacen preguntas personas, lo cual me agrada realmente. Yo deseo tomar un poco de su personalidad y llevarla a mi país.

He aprendido mucho. Yo pienso que es una gran experiencia para uno mismo, realmente ayuda a forjar tu personalidad. Te hace crecer como persona, sin duda. Yo nunca compraría un carro en lugar de viajar, por ejemplo. Viajar es mucho más. Te ayuda a entender el mundo mejor y te enseña que las cosas son diferentes.

Cuando regreso a casa, yo siempre puedo compartir mi experiencia y decirle a la gente cómo son las cosas en otros países. Que puedes ir a Caracas y no mueres, eso es lo que, a veces, la gente piensa afuera.

¿Cómo fue que decidiste venir a Venezuela?

D: Venir a Venezuela, para mí fue una decisión difícil. Una experiencia que puedo compartir: mi amiga Jessica vino a Suramérica, estuvo en Colombia, Perú, Ecuador y me dijo: “tú puedes ir a todos estos países”, y marcó un mapa de Suramérica y trazó una cruz en el de Venezuela y dijo: “este es el país al que no puedes ir”.

Le pregunté, ‘¿por qué no puedo ir allí?’ Y me dijo que todos los viajeros dicen que es muy peligroso ir allí. Le dije, ‘¿los conoces? ¿ellos fueron?’.  Y ninguno le dijo que había estado en Venezuela.

Entonces tomé mi decisión basado en ella, basado en la gente que conocí en mi viaje a Panamá porque me quedé allí con venezolanos. Ellos dijeron que era peligroso pero que aun así era un muy buen país y que podía ir y sobrevivir. Así que estoy realmente feliz de haber tomado esta decisión, y poder llegar a ver este país.

Foto de Daniel, El Ávila- Venezuela

Foto de Daniel, El Ávila- Venezuela

¿Cómo registras tus viajes?

D: Tomo muchas fotografías, por ejemplo, ahora he tomado 400 fotos en dos semanas. A cualquier sitio que vayas ves muchas cosas que no existen en tu país y siempre trato de capturarlas. Puede que sea un automóvil antiguo o un trabajo de construcción, por ejemplo. Depende totalmente de dónde esté.

¿Por qué no hacer un blog con todas tus anécdotas como mochilero?

D: Cuando llego a mi casa de un viaje, tomo mis fotos, las que realmente me gustan, las embellezco un poco y las subo a Internet. Pero no las dejo por mucho tiempo en Facebook, sólo por dos semanas y luego las quito. Siento que son mi recuerdo privado.

De Venezuela, por ejemplo, sin duda alguna escribiré algo corto, quizás cinco o seis oraciones de mi experiencia aquí, para que la gente sepa.

 ¿Ya tienes planes para tu próximo destino?

D: No específicos, pero sin duda, tan pronto tome mis vacaciones iré a algún sitio fuera de Europa, por supuesto que quiero ver más del mundo. Quiero regresar a ver más de Suramérica, quiero ver más de África.

Daniel en Panamá

Daniel en Panamá

Más de Daniel: https://www.facebook.com/daniel.richter.12979431?fref=ts