Dos viajeros y una pánfila – Entrevista a Laura y Daniel

Diana Rodríguez | 21 febrero, 2016

34 mil kilómetros, 470 días, 350 ciudades y 8 países. Suficiente información de entrada para contagiarme del espíritu aventurero de este par. Ambos argentinos y compañeros de retos que decidieron dejar la monotonía de Buenos Aires para viajar en “La Pánfila”, su camioneta.

Con la visión de llegar a Alaska en carro, Laura y Daniel, ya han conocido Chile, Bolivia, Perú, Ecuador, Brasil, Colombia y Venezuela. Para la fecha de la entrevista, llevaban 4 meses en el país y están agradecidos por la hospitalidad del venezolano. Anzoátegui, Nueva Esparta, Distrito Capital, Miranda, Sucre, Bolívar, Lara, entre otros ciudades, han sido el hogar de estos viajeros.

¿Cómo hacen para dormir dentro de la camioneta a la deriva?

L&D:Los primeros días cuando entramos a Venezuela fuimos a un Farmatodo que tiene estacionamiento 24 horas y nos quedamos allí para pasar la noche. Después conocimos por suerte a mucha gente que nos ayudó, algunos no tenían espacio en la casa pero nos hicieron un espacio en la cochera o un terreno súper seguro y allí estacionamos para dormir. Siempre hemos ido durmiendo en lugares recomendados por otros. Salvo el único lugar que habíamos pensado para dormir en la calle era acá (El Hatillo) y sin intenciones de nada fuimos al teatro local a contarles que íbamos a hacer eso, porque ellos están más relacionados con la parte cultural, y nos dijeron que cómo íbamos a dormir en la calle y nos invitaron a dormir al parqueadero del anfiteatro que tiene baño. Otro lugar donde dormimos en la calle fue en la playa Los Caracas, pero dormimos cerca de un módulo policial y mucha gente se queda ahí acampando.

¿Alaska? ¿Cómo es su itinerario para llegar a este destino?

L&D: Pretendemos quedarnos un mes más acá (Venezuela) y luego nos vamos para Colombia a conocer el norte y desde Cartagena están las opciones para pasar a Panamá, ya sea por barco o por Ferry.

¿Ahorros para el viaje?

L&D: Re pocos, salimos desde Argentina con plata para 90 días y de allí empezamos a trabajar para sobrevivir y movilizarnos en cada país con su moneda local. ¡Nos va mejor!

Laura y Daniel en Manizales, Antioquia. Colombia.

 

¿Cómo hacen para vender si están entrando a los países como turistas? Ustedes están en estos momentos en El Hatillo, que es una zona turística y a menudo pasan patrullas ¿no tienen problemas con la policía?

L&D: En eso no hemos tenido problemas, para nada. Igual lo que estamos vendiendo son unas artesanías porque la gente nos ve en “La Pánfila” y leen nuestras calcomanías y automáticamente nos quieren ayudar con algo para que terminemos este proyecto, que muchos ven como un gran logro y una experiencia, y vendemos algo para dejarle un detalle a los que nos colaboran.

Más que nada lo que hacemos es promocionar el viaje, contar nuestra historia para que la gente sepa lo que estamos haciendo y eso nos sirve porque así cuando estemos en otros países nos van conociendo y ampliamos nuestra red de contacto.

¿Siempre duermen dentro de la camioneta, nunca utilizan carpas?

L&D: Dormimos en carpas en caso de que sea necesario, por ejemplo, cuando fuimos al Roraima. Aunque en la Gran Sabana fue más práctico dormir adentro del carro que en carpas.

¿No han pensado viajar con otro tipo de estilo como el Couchsurfing?

L&D: Esa experiencia es mucho más para mochilero, nuestro tema es el auto porque quizás cuadramos un couch pero no tiene cochera. Y realmente nuestro problema no es dormir, no es que necesitamos una cama. Quizás lo que sí nos serviría del couch es un baño, una cocina, cosas que no tenemos tan cómodas a diario.

Laura y Daniel se despiden de Caracas

Compartiendo con los vecinos de Caracas, Venezuela.

¿Es una ventaja viajar en camioneta si te comparas con un mochilero?

L&D: Bueno. ¡Es una ventaja y desventaja! Por ejemplo, el mochilero no tiene que preocuparse por los papeles del carro o buscar un parqueadero, él está a pié y es más relajado. Pero, si la noche te agarra en medio de la nada y no hay lugar para alojarte se complica; nosotros podemos rodar todo lo que queramos y si llega la noche rodamos un poco a un lugar seguro, estacionamos y ya. Al mochilero se le facilita los traslados más que todo, pero por ir a dedo (en cola) o en bus, muchas veces, se pierde paisajes que ves en la vía. Nosotros si vemos algo sencillamente giramos y nos metemos por allí.

¿Y cómo hacen para cocinar?

L&D: Tenemos una cocina eléctrica y donde hay para estacionar vamos y la enchufamos, sino tenemos una cocinita que es a gas pero como es de camping es muy cara, por eso, evitamos utilizarla.

¿Este estilo de vida les permite una buena alimentación?

L&D: Como estamos en climas cálidos normalmente comemos mucha ensalada, sándwich, siempre cocinamos y preparamos acá. Esta parte del continente nos favorece, no necesitamos algo caliente porque no se sufre de frío. Desde que entramos en Ecuador empezamos a comer más ensalada y no es porque seamos vegetarianos, a veces compramos pollo. En practicidad, costos y salud apostamos a las ensaladas y frutas. También preparamos nuestro mate que nosotros somos adictos a esa bebida y para eso tenemos un calentador eléctrico que lo podemos conectar en cualquier enchufe.

Dani y Laura, administrador y contadora…viajero empedernido y aventurera per se…Un par de arriesgados que juntaron sus vidas para demostrar que un viajecito para Alaska recoge un sinfín de amigos a su andar.

Más de Dani y Laura en: @hiluxamerica

Diana Rodríguez

Comunicadora social y periodista por oficio. Sueña, habla y escribe sobre viajes. Su gran viaje comenzó cuando decidió dejar su vida de confort y aterrizar en Europa con un billete solo de ida y con 20$ en la mochila. Ha trabajado en medios internacionales como La Mega, la emisora juvenil del circuito radial venezolano Unión Radio. Muchas de sus historias viajeras se leen en Reino Unido a través de El Ibérico, primer periódico español en Londres. Produce eventos, contenido de turismo y cultura.