“Al final la vida te va llevando” – Entrevista a Andrea Bergareche

Diana Rodríguez | 06 julio, 2016

Andrea se ha recorrido a lo largo de 20 países. Con ella su época medio dark y su obsesión llamada libertad. Mochila, creatividad, colores y a viajar.

A puntito de cumplir sus 25 años esta española de nacimiento con algo de costumbres mexicanas ha viajado desde muy pequeña. Con mochila o en una furgoneta se habituó, gracias a sus padres, a conocer lugares nuevos, a hacer la maleta y salir de viaje varias veces al año.

Con su Lápiz Nómada escribe, dibuja y tatúa mientras viaja a dedo no solo para no gastar, sino para involucrarse con la gente local. Andrea, a su corta edad, se ha recorrido a lo largo de 20 países. Con ella su época medio dark y su obsesión llamada libertad.

“Es difícil definir cuál es la esencia de un viajero. Creo que cada uno viaja y busca a su manera”

¿Cuándo comenzó la ruta mochilera?

A: Desde la infancia, gracias a mis padres y sus ganas de viajar. Al principio en coche y a casas de familiares o a acampar, luego en furgoneta y hasta de mochileros. Con ellos viví mis primeros viajes y cargué mi primera mochila a la espalda. Aprendí en nivel experto a montar y desmontar una tienda de campaña y me acostumbré a desayunar cada mañana leche en polvo con un paisaje diferente de fondo.

Era inevitable que con los años y según me fui haciendo mayor, nacieron mis ganas de viajar con mis propios amigos y más adelante en solitario. Así hice mis primeros viajes por España o Europa.

El salto llegó en 2012 cuando me fui de intercambio a México y me tocó enfrentar sola un nuevo país. Ahí fue cuando nació mi sueño de recorrer Sudamérica, aunque por aquel entonces aún no imaginase hacerlo sola. Al final la vida te va llevando.

¿A qué edad te diste cuenta que necesitabas vivir viajando?

A: Supongo que fue el año pasado, cuando tomé la decisión. Cuando comprendí que estar quieta en un solo lugar no era para mí una opción.

De alguna forma siempre lo había tenido presente, mi profesión trae escrita la dificultad de encontrar trabajo fijo así que ser freelance es lo normal, lo que implica desde ahí mayor libertad para trabajar desde donde sea. También la certeza del cambio. Supongo que simplemente nunca lo había reflexionado tanto.

Si no tuvieses la oportunidad de viajar ¿qué harías en España?

A: Haría un proyecto que importe y que me haga feliz. En el que pueda aportar con mi trabajo y mi creatividad. Un proyecto que sirviese de punto de encuentro y de contacto. Un proyecto artístico y creativo. Quizás algo de inclusión social.

En la Mitad del Mundo Ecuador

En la Mitad del Mundo Ecuador

¿Qué es lo que más te ha robado el sueño?

A: Ser fiel a mí misma. Encontrar aquello que de verdad me llena y satisface. A veces también el amor o el desamor, que se le va a hacer.

¿Y lo que más te ha costado escalar en esa vida mochilera?

A: Subir al Huayna Picchu (Perú) me dejó sin aliento, pero sobre todo, lo que más me ha costado, es dejar ir en la distancia, cuando no puedes estar ahí para actuar y decidir.

¿Cuál ha sido el shock cultural más fuerte que has vivido durante tus aventuras?

A: Hubo un momento impactante en Perú, cuando en una fiesta en Piura, llené hasta arriba mi vaso de cerveza, al modo que se sirve una caña en España. Noté que todos los ojos se posaban en mí y es que como me explicó mi couch, en los lugares más rurales de Perú no es frecuente que una mujer beba cerveza y menos llenar el vaso hasta arriba, sirviéndose más que un hombre.

Puede parecer una tontería, pero en esos momentos te das cuenta de las diferencias culturales, de la diferencia de roles.

Camino a Machu Picchu

Camino a Machu Picchu

¿Y el dinerito cómo lo consigues?

A: Mantengo el blog, hago tatuajes y murales mientras viajo. A veces hago algún voluntariado o trabajo la temporada. Dentro de poco voy a estrenar servicios de diseño creativo.

Hay muchos términos en el mundo de la nueva generación de mochileros, por ejemplo: couchsurfing, hostel, low cost, Flashpacker… Con el término que más te guste ¿lograrías definir la esencia del viajero?

A: Es difícil definir cuál es la esencia de un viajero. Creo que cada uno viaja y busca a su manera. Para mí, la esencia de ser viajera vendría de la mano del Slow Travel. Viajar despacio, integrarse en la cultura, llenarse de nombres personales, comprar en los mercados locales, llegar a aburrirse de una ciudad o hacer los más irrelevantes planes. Viajar sin prisa, pensando que no es más viajero el que engrosa más países en la lista, sino aquel que sabe disfrutar del camino.

Haciendo dedo

Haciendo dedo

Un país donde no te casarías

A: Un país árabe.

Un país donde te enamorarías otra vez

A: Colombia.

Un país que construirías

A: Colorlandia.

Una mochila que nunca cargarías

A: La apatía por la vida.

Después de algunos viajes y cambios en tu vida… un destino: ¿con quién irías?

A: Con mi amiga Marina Marrodán.

¿Cuántas millas recorridas? ¿Cuántos amigos adquiridos?

A: Muchos kilómetros y muchos amigos. Las millas náuticas serán un próximo desafío, de mientras seguiré sumando kilómetros a dedo y llenando el corazón de amigos y amores transoceánicos que no entienden de tiempo ni de distancias. Solo de encuentros y de nostalgias.

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Diana Rodríguez

Comunicadora social y periodista por oficio. Sueña, habla y escribe sobre viajes. Su gran viaje comenzó cuando decidió dejar su vida de confort y aterrizar en Europa con un billete solo de ida y con 20$ en la mochila. Ha trabajado en medios internacionales como La Mega, la emisora juvenil del circuito radial venezolano Unión Radio. Muchas de sus historias viajeras se leen en Reino Unido a través de El Ibérico, primer periódico español en Londres. Produce eventos, contenido de turismo y cultura.